
El líder Villalonga empató ayer en Caselas en un partido de seis goles que fue un auténtico correcalles. Las reducidas dimensiones del campo y la fragilidad en defensa que mostraron ambos provocaron el festival anotador en un duelo que pudo caer de cualquier bando. Todo se torció muy pronto para los celestes, que encajaron el 1-0 en el primer minuto. Fue en una acción de saque de banda. Despiste defensivo y gol con disparo desde la frontal. En un campo donde era difícil jugar por abajo porque apenas había espacios, los visitantes echaron de menos a Bisti en la medular. También a Iván Parada bajo palos, por supuesto. Antes del descanso empató el Villalonga en una buena maniobra en el área de Javi Pazos. Se revolvió y remató cruzado. En la segunda parte el Villalonga hizo otra concesión. Error del portero al recoger una cesión y libre indirecto dentro del área que acaba en el 2-1. Al mazazo el líder respondió de inmediato, con un espectacular remate de cabeza de Diego Blanco. A partir de ahí no hubo control del juego. Ida y vuelta. A Javi Pazos le anularon un tanto por supuesta mano, pero marcó en otra acción el 2-3. El Caselas volvió a empatar. Con los cambios ofensivos el Villalonga buscó el triunfo hasta el final. La última jugada definió lo que el encuentro. Perdona el 4-3 el Caselas, la acción sigue y Héctor se queda en el mano a mano ante el portero y no es capaz de hacer el 3-4.




















