Circula en dirección contraria por la AG-11 entre Palmeira y Riveira y acaba dando la vuelta

Un automovilista circuló ayer en dirección contraria por un tramo de un kilómetro y medio de la Autovía do Barbanza, a su paso por el municipio riveirense. El suceso tuvo lugar en torno a las diez y media de la mañana cuando los conductores de otros vehículos que iban por la calzada entre Riveira y Padrón se encontraron de frente con un Peugeot 208 de color blanco. A todos ellos les dio tiempo a esquivarlo y tan sólo una persona que iba a los mandos de una furgoneta se vio en algún apuro y, aunque por lo pelos, evitó la colisión. Otro conductor fue el que vio como el piloto infractor, de unos 60 años, entró en la AG-11 por el enlace de la parroquia de Palmeira para dirigirse hacia Riveira, y esa dirección tomó, pero lo hizo por la calzada opuesta.
Pese a que otros conductores le daban las luces para alertarle de que iba por la calzada contraria, ese piloto no adoptó ninguna medida para corregir su error hasta que llegó al punto en que, según el sentido de su marcha, los dos carriles se convierten en uno, pues realmente es el lugar en el que se produce el desdoblamiento). En ese punto, y a falta de 500 metros para llegar a la rotonda de inicio de la AG-11, hizo un giro y volvió sobre sus pasos hacia el enlace de Palmeira, en donde ya tomó la dirección correcta. Después de que el alertante observase la vuelta que dio el Peugeot 208, intuyó que haría la referida maniobra, por lo que decidió esperarlo al final de la Autovía do Barbanza.
El Peugeot 208 llegó a la conocida como la glorieta del barco y luego tomó dirección hacia Noia por la carretera comarcal AC-550. El alertante siguió a ese vehículo desde cierta distancia y cuando vio a una patrulla de la Guardia Civil a la altura de la gasolinera de Salmón, llamó la atención de sus agentes y les indicó lo que acababa de suceder, algo de lo que ya les había dado traslado otra unidad de su compañía después de recibir el aviso del Centro de Atención de Emerxencias 112 Galicia. Lo que no sabía con exactitud era la marca, el tipo, el color y otras características del vehículo infractor, algo que les aclaró con rapidez indicándoles que se trataba del coche que le precedía.
Los efectivos de Tráfico lo siguieron y no precisaron demasiado tiempo para lograr interceptarlo, pues el Peugeot 208 se dirigió hacia el Hospital do Barbanza, en cuyo aparcamiento le dieron el alto y se entrevistaron con el conductor infractor. Por el momento, no han trascendido las acciones que se emprenderán contra él. l




















