
El presidente de la Diputación, Rafael Louzán, y el gerente de la asociación Esperanza Salnés, Augusto Chaves, firmaron ayer el convenio de colaboración mediante el cual la institución provincial le concede una ayuda de 20.000 euros que le permitirá terminar el presente curso.
La entidad de ayuda y atención a personas con discapacidad física y/o intelectual funciona gracias a las aportaciones de los padres de los 24 usuarios con que cuenta, pero resulta insuficiente. Desarrollan su actividad gracias a estas aportaciones de la Diputación y de otras entidades y concellos como el de Meaño (1.400 euros) y sobre todo del de cambadés. Este aumentó este año su ayuda hasta los 7.500 euros, además les cede el local y asume los gastos corrientes. De hecho, el alcalde, Luis Aragunde, estuvo ayer presente en la firma.
Chaves agradeció la implicación de ambas instituciones, llegando a declarar que si no fuera por la implicación de Louzán “es muy factible que Esperanza Salnés hubiese desaparecido”. Explicó que gracias a los 20.000 euros podrán terminar el presente curso (finaliza el 31 de julio) e indicó que solicitarán un adelanto del 50% para poder tener liquidez, que es el principal problema que tienen ahora.
El gerente también manifestó que con los datos en la mano puede decir que “no hay ningún ayuntamiento que destine tanto y de manera tan equitativa a entidades asistenciales como el de Cambados, que incluso ayuda a entidades de fuera”.
El cambadés explicó que la asociación atiende al mismo número de usuarios que en el año anterior y que la atención que ofrecen se desarrolla en varias áreas: fisioterapia, psicología, pedagogía terapéutica, logopedia y también dan apoyo y asesoramiento a las familias.
La entidad lleva en funcionamiento desde el año 1997 y atiende a niños y jóvenes, de 2 a 18 años de edad, con discapacidad física y/o intelectual de toda la comarca.




















