
Carril se prepara para un nuevo temporal tras los efectos de “Gong”. El patrón mayor de Carril, Fernando Franco, aseguraba ayer que las embarcaciones que el pasado sábado no pudieron ser reflotadas ya habían sido retiradas por sus propietarios.
En total, fueron tres los barcos que no pudieron ser rescatados debido a la rapidez con la que el viento y la lluvia se las llevó al fondo. “En estos momentos ya no hay ninguna en la zona del rompeolas y las que están en la zona de A Rosa son gamelas y los dueños ya saben lo que pasa siempre que hay temporal. Una vez que baja la marea se achica el agua y ya está”, advierte.
Cabe recordar, que la lucha contra los elementos, que se alargó durante toda la mañana y parte de la tarde, llegó el momento del balance. “Muchos dieron ya su barca por perdida”, aseguran Jorge Ventoso, de Rianxo, que logró recuperar la suya gracias a la ayuda de un vecino de A Illa que “no tuvo tanta suerte”. Varios buzos y una lancha de la cofradía de Vilanova participarontambién en las tareas de rescate y al final del día solo tres gamelas, de las veinte que se hundieron, permanecían bajo el agua. En cualquier caso, las embarcaciones recuperadas sufrieron importantes daños y el coste de la reparación puede llegar a ascender a 11.000 euros.
Las previsiones meteorológicas para las próximas horas no son halagüeñas y los precedentes que le siguen hace que los marineros extremen las precauciones con sus embarcaciones. Muchos todavía se lamen de las heridas sufridas el pasado sábado: Motores quemados así como efectos importantes en el caso de su embarcación. Cabe recordar que el temporal registrado el pasado sábado dejó efectos notables en la comarca con diversas inundaciones en distintos puntos, pero fue en el mar en donde más se dejó notar. “Cuando se registra este viento del Norte es cuando supone un mayor peligro para las embarcaciones”, dijo.
Y es que en O Grove varias bateas debido al fuerte viento se desprendieron de su sujección y el domingo campaba a sus anchas por lazona del puerto de Meloxo. También en A Illa se dejaron notar los efectos del “Gong”.
Por otra parte, el viento tiró contenedores, árboles y postes en toda las comarcas y estuvo a punto de derribar una antena parabólica de un edificio muy próximo al colegio A Escardia, en Vilagarcía. Finalmente los vecinos tuvieron que recurrir a una empresa privada para que retirasen la antena ya que suponía un peligro tanto para los viandantes como para los conductores. Y es que según aseguró uno de los vecinos estaba sujeta por “un solo cable”.
Por otra parte, los voluntarios de Protección Civil en Vilagarcía trabajaron durante toda la noche del sábado a la madrugada del domingo para evitar que objetos desplazados por el viento interrumpieran la vía pública y controlando anegaciones y roturas de tuberías en varios puntos como O Freixo o Rosalía de Castro.




















