SANXENXO - “Llegué con una cabeza y dos manos para trabajar y me voy con el mismo patrimonio”

Catalina González se despedía ayer tras una etapa de veinte años de su vida dedicada a la política municipal. “Llegué aquí en el año 95 con una cabeza y dos manos para trabajar por este Concello como único patrimonio. Me voy veinte años después con el mismo patrimonio”.
Con cierta emoción, que demuestra lo difícil que le está resultando a la regidora en funciones despedirse de su cargo, añadió que se lleva algo impagable: “Haber tenido la oportunidad de trabajar con honestidad por mis vecinos y haber sido un ejemplo para mis hijos”.
Catalina González hizo ayer un exhaustivo balance de lo conseguido en estos ocho años al frente de la Alcaldía, a pesar de haber estado marcados por las dificultades económicas.
Reconoció que le fue necesario renunciar a los proyectos faraónicos, a pesar de lo cual enumeró al menos 14 actuaciones importantes desarrolladas en estas dos legislaturas, y otras muchas que quedan en marcha.
Entre ellas citó la carretera de Dorrón, la reforma integral de la Avenida Luis Rocafort, la regeneración de la playa de A Carabuxeira; la rehabilitación de la Casa do Priorato, el proyecto de la seguridad vial de la PO 308, la reforma integral de la cubierta del Centro de Día y la del pabellón de Vilalonga.
Y además de ello, Catalina González presumió ayer de haber reducido la deuda a la mitad Según los datos que facilitó ayer la deuda a largo plazo a 1 de enero de 2007 era de 12.607.754 euros mientras que a principios de 2015 se situaba en 6.110.669 euros.
“Y en un momento en el que cayeron los ingresos de forma alarmante y en el que tuvimos que asumir la devolución de ICIO ya cobrados, que ascendían a un millón de euros”.
Como un logro más de su gobierno, Catalina González expuso las varias modificaciones puntuales del Plan Xeral promovidas en estos últimos años “con el objetivo de reconducir situaciones anómalas detectadas en el documento aprobado en el 2003 y que supusieron eliminar el riesgo de que el Concello tenga que hacer frente a reclamaciones patrimoniales cuantificadas en cerca de 40 millones de euros”.
También hizo referencia a la reducción en gasto de personal a pesar de la incorporación a la plantilla municipal de los 47 trabajadores de Samyl, que se encargaban de la limpieza y conserjería en los colegios y edificios públicos. “Con esta medida ahorramos a las arcas municipales más de 250.000 euros”.
Y es que entre los recortes en esta materia destaca la amortización de plazas vacantes por jubilación y reajustes en el departamento de Urbanismo.




















