
Los grupos políticos de la oposición intentarán que las alegaciones que tienen previsto presentar al reglamento y a la ordenanza de uso de locales culturales estén consensuadas en la mayor medida de lo posible con las peticiones realizadas por asociaciones y colectivos. Ya en la celebración del Pleno en el que el gobierno dio el visto bueno al polémico documento todos los grupos mostraron su intención de alegar al mismo y también aventuraron cual es el articulado más polémico del informe.
PSOE, BNG e IU trabajan en la redacción de las alegaciones, aunque con la intención de que vayan en la misma línea que el texto alternativo que tienen previsto presentar los colectivos reunidos el viernes en Vilaxoán.
Las principales discrepancias de la oposición con el texto apoyado por el gobierno local son en lo referente a la ordenanza fiscal. Ni ellos, ni tampoco los colectivos, tienen nada claro que no haya que pagar por el uso de determinadas instalaciones.
Ni a los colectivos ni tampoco a los partidos políticos les ha convencido el discurso del concejal de Cultura, Fran González, garantizando que los colectivos no tendrán que pagar ni un euro.
La oposición manifiesta que no entiende cómo el gobierno municipal no ha accedido a dejar sobre la mesa el asunto para poder consensuarlo con las asociaciones como estas se lo pidieron en la sesión.
Los documentos están ahora en período de exposición público y de momento no pueden presentarse alegaciones. De todos modos tanto los partidos como los colectivos trabajan para tener el texto alternativo pendiente.
Lo que está claro es que el conflicto está en su punto álgido y los colectivos no se van a amilanar en sus pretensiones como son las de cambiar puntos del articulado claves para garantizar la gratuituidad.






















