
Una empresa de Caldas, Ibérica de Esponjas Vegetales, llama a la colaboración ciudadana para intentar atajar el problema de robos regulares que sufren en una finca de A Touza. Esta misma semana los ladrones se llevaron maquinaria, pero la relación se completa con un total de tres hurtos en seis meses de material valorado en unos 20.000 euros.
En el último episodio, denunciado ayer, los asaltantes accedieron al recinto forzando candados y cadenas. Se llevaron un semirremolque plataforma de gran tamaño, con doble eje y cabestrante eléctrico, además de una desbrozadora de cadena. El afectado, Juan Carlos Mascato, sospecha que quienes entraron en la propiedad podrían haber estado montando vigilancia, porque la plataforma sustraída la había adquirido y llevado a la finca el mismo día anterior, guardándola en una zona aislada.
Por ello, y dada la envergadura de la maquinaria, cree posible que algún vecino del entorno pudiera observar algún movimiento extraño o incluso una salida nocturna con el material, de ahí que solicite a quienes puedan aportar alguna información se dirijan a la Guardia Civil de Caldas, que ya ha abierto una investigación.
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El infortunio se cebaba con la misma empresa en el mes de noviembre. Entonces, de nuevo se había registrado la rotura de candados y accesos, con la sustracción de “casi toda la maquinaria”.
En aquella ocasión los asaltantes se habían llevado un compresor, dos motobombas, dos desbrozadoras, una motosierra, un cortasetos, una sierra circular, una radial de gran tamaño, otra más pequeña, una lijadora y cuatro garrafas de combustible, dos de gasoil de veinte litros y otras dos gasolina. Los ladrones habían dejado incluso huellas de rodadura de un vehículo con remolque dentro de la parcela, que habrían utilizado para cargar todos los útiles robados.
Un tercer robo dentro del último medio año se había saldado con la sustracción de las abejas y colmenas que se guardaban dentro de la propiedad.
Solo con el material hurtado esta semana, la empresa caldense deberá afrontar pérdidas de unos 8.000 euros.
En la finca se producen para su comercialización esponjas vegetales, productos muy poco habituales en España y aún en el continente.
Estas se obtienen a través del cultivo de variedades de luffas, una planta cucurbitácea de la que se extraen fibras de diferente naturaleza y consistencia, para producir esponjas de usos variados.




















