
El Villalonga cayó derrotado en Pasarón por la mínima en la noche de ayer ante el Pontevedra en un partido condicionado por las bajas en los celestes y las jugadas a balón parado, que pasaron factura a los arousanos. Pese a la derrota el Villalonga ofreció una buena imagen en Pasarón e hizo sufrir a los locales hasta el final.
El Villalonga entró muy bien al partido, controlando al rival y generando mucho peligro. De hecho en los primeros diez
minutos los celestes tuvieron dos ocasiones clarísimas para adelantarse en el marcador. El Pontevedra, con la zaga muy adelantada, dejaba espacios que los de Molina aprovecharon muy bien para armar transiciones con sentido. En la primera Machu fue derribado en el vértice del área grande. La falta la ejecutó el especialista, Marc. Le pegó de cine, pero Lloves se lució y llegó a tocar lo suficiente para que el balón diese en el larguero. Solo tres minutos después, el Villalonga tejió otra acción combinativa que desarmó la zaga local. Machu se quedó en el mano a mano ante Lloves, el cambadés optó por regatear al meta y el ex del Bouzas le ganó la partida para desesperación de los aficionados visitantes. El Villalonga estaba cómodo, se veía en un escenario perfecto, apenas sufría en defensa y con el balón podía combinar con fluidez. Llegó el tercer aviso
visitante, el menos claro. Quini, que jugó como medio derecho, puso un centro al área que remató con timidez Saúl. Tras la inmejorable puesta en escena visitante el Pontevedra despertó. Los granates mejoraron en agresividad sin balón,cortando de cuajo las salidas a la contra del Villalonga. Además Santi Domínguez empezó a moverse entre líneas y a generar juego para su equipo. De sus botas nació la primera ocasión del Pontevedra. Al poner un balón para Stefan, que a su vez sirvió un pase interior a Cristóbal Juncal, que en el mano a mano ante Malleiro pifió su remate con la derecha. Mediado el primer tiempo el duelo ya tenía un guión claro. El Pontevedra llevaba la iniciativa y dominaba territorialmente y el Villalonga bien posicionado defendía con orden. Sin embargo los de Molina flaquearon en una faceta, el balón parado, y lo pagaron caro.
En el minuto 28 llegó el aviso. Córner que se pasea por el área celeste sin que nadie pueda despejar. Al minuto siguiente no
hubo tanta suerte. Esta vez el balón en el primer palo tras un despeje cayó a Stefan, que sirvió para que Pablo marcase
a placer en el área pequeña. El joven central vigués anotaba ante su ex equipo. De ahí al descanso el Villalonga tuvo que
estirarse, logró igualar el dominio del balón y tuvo aproximaciones, pero no sacó partido a balón parado. Esa fue la diferencia en la primera parte.
En la segunda parte el Villalonga bastante hacía con contener al Pontevedra. A los celestes les faltaba creatividad y continuidad en la línea de medias puntas. Ni Quini en la derecha ni Javi Nogueira aportaban en ataque. Machu era una isla y solo las arrancadas de Matos desde el lateral parecían dar algo de profundidad al equipo. Molina tampoco tenía muchas soluciones en el banquillo.
A falta de 20 minutos dio entrada a Pedro. Lo mejor para los celestes es que los minutos pasaban y seguía
el 1-0, por lo que la incertidumbre les mantenía con vida en el duelo. El Villalonga seguía trabajando bien en defensa, y el Pontevedra generaba más dudas que ocasiones, pese a su dominio. El Villalonga espera su ocasión a balón parado.Un disparo de Marc desde 30 metros que despejó Lloves con apuros fue la única opción. Otra acción a balón parado castigó al Villalonga. En el 74 una falta frontal (más que dudosa por cierto), la ejecuta
Cristóbal y Malleiro no logra atrapar, el rechace le cae a Iago que sirve para que Richi marque a placer. Con un cuarto de hora
por delante el Villalonga, el equipo que nunca se rinde, se fue hacia arriba, liderado por Machu, un ejemplo de carácter competitivo.
El propio Machu, muy listo provoca un penalti a falta de 7 minutos que daba vida a los celestes. Fran Matos marca desde los once metros. Solo un minuto después el propio Machu hace otra acción de peligro que acaba con un disparo de Matos al larguero invalidado por el juez de línea por un fuera de juego polémico. El Villalonga apretó hasta el final sin suerte.






















