
El Primero de Mayo está asociado desde hace años en Rianxo a la gente del mar, a su recuerdo y homenaje, sobre todo a los 46 fallecidos cuyos nombres, pegados a la fecha y lugar donde perecieron, figuran en un monolito levantado en 2007 en el Parque de Galicia. Ahí, el alcalde Adolfo Muños, y el patrón mayor Miguel Ángel Iglesias, por un lado, y el teniente de alcalde Joaquín Domínguez y Manuel Galbán, por otro, les hicieron una ofrenda con coronas de laurel, mientras el grupo de gaitas Río do Anxo, que se encargó de las alboradas, hizo sonar los acordes del himno gallego. Seguidamente, la comitiva se trasladó a la capilla de San Bartolomeu para participar en una misa -no pudo ser de campaña por la lluvia- pero que si contó con la actuación del Coro Santa Columba y a su remate hubo una ofrenda marítima en A Lobeiras.
El alcalde manifestó que los actos programados son momentos emotivos para los familiares, “pois se misturan todas as lembranzas de cando estaban vivos”, como le sucede al citado Manuel Galbán, quien reconoció que “cáenme as bágoas”, y recordó que no conoció a su padre y que a punto estuvo de no nacer con el disgusto que se llevó su madre al enterarse del fallecimiento de su esposo. Muiños, que se acordó de los fallecidos del “Paquito Nº2”, expresó su deseo de que esa lista amplia no aumente, y que haya medidas de seguridad que eviten pérdidas humanas.






















