Cambados- Un “navalleiro” de O Grove halla el cuerpo sin vida del buzo desaparecido en Cambados

La angustia tomó ayer por la mañana el dique exterior de Tragove. La desaparición de un “navalleiro” que faenaba en buceo en el banco de O Ourido, entre Cambados y O Grove, desplegaba hacia el mediodía un amplio operativo de emergencias. El helicóptero Pesca I de Salvamento se mantenía a la búsqueda señalando desde bien lejos el punto de la batida, mientras la Salvamar Sargadelos capitaneaba el desarrollo en la mar, al que se sumó Protección Civil, Guardia Civil y decenas de pequeñas embarcaciones profesionales.
La Cofradía de Cambados lanzaba una alerta pidiendo voluntarios para salir a la zona y buscar al desaparecido, identificado como Joaquín Oubiña Piñeiro, de unos 49 años. Familiares, amigos y marineros se concentraban en el dique siguiendo con desolación los avances. Después de unas horas de rastreo, el helicóptero abandonaba la zona, mientras regresaba una ambulancia del 061 y llegaban al puerto los equipos de los GEAS (Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil).
localización
Todo se precipitó al filo de la una y veinte de la tarde. Los barcos comenzaron a virar de regreso, despertando la inquietud general y la noticia llegaba a tierra antes que la flota: Había aparecido, pero sin vida.
Un buzo profesional de la Cofradía de O Grove, de 24 años y también dedicado a la recolección de la navaja, fue quien descubrió a la víctima. El joven prefirió no hacer declaraciones sin autorización, ya que su testimonio podría ser una de las piezas claves de la investigación.
Aún así, algunos de sus compañeros, voluntarios en el operativo de búsqueda, relataban que el cuerpo del cambadés fue localizado a no demasiada distancia del punto donde se le había perdido la pista, marcado con una boya. Los voluntarios se organizaron para hacer batidas en contra y a favor de corriente, especialmente intensa en esta localización, y el hallazgo se produjo en esta última dirección, a una decena de metros de profundidad. El propio joven habría subido el cuerpo a la superficie, asistido ya por alguna de las embarcaciones en la zona, para su posterior traslado a tierra.
El desembarco se produjo en la parte interior de la rada, en una zona acotada y delimitada por la Guardia Civil y la Policía Local, presentes durante toda la mañana. Todavía hubo que esperar por la llegada de la autoridad judicial, que hacia las dos y cuarto autorizaba el traslado de los restos al Anatómico Forense de Pontevedra, donde se le practicará la autopsia. Esta deberá revelar las causas exactas del fallecimiento.
hipótesis
Según algunos testimonios, el “navalleiro” se encontraba faenando al menos con otro compañero y familiar. Este extrañó en un momento dado la ausencia de su acompañante y, tras no ser capaz de localizarlo, decidió dar la voz de alarma.
Algunos marineros explicaban que en estas artes, los buzos se sumergen con unos contrapesos para facilitar el descenso y reciben aire a través de una manguera conectada en la nave a un compresor. La investigación tratará de esclarecer si pudo ocurrir o no algún problema con este dispositivo vital, como ayer apuntaban algunos de los testimonios recogidos en el puerto, o si pudo sobrevenirle algún otro problema.




















