
Apenas dos semanas después de que se diese a conocer a parte de los representantes de los trabajadores de Garavilla en O Grove la entrada mayoritaria en el accionariado de Bolton Group, los portavoces sindicales con representación en la firma han solicitado un encuentro con la dirección de grupo italiano. El objetivo es conocer los planes que la multinacional tiene para la plantilla de trabajadoras y también para el futuro de la empresa. Y es que la información al respecto es escasa y la preocupación en la plantilla está muy presente.
Por el momento no han obtenido respuesta a su petición, pero confían en que en cuestión de días Bolton Group, que ya controla el 55% de la empresa, les solvente estas dudas.
Cabe recordar que la compra cogía por sorpresa a trabajadoras y sindicatos. Y es que Bolton Group hace unos meses puso a la venta su suculento paquete de acciones en el grupo conservero, pero ha sido una cesión de Garavilla la que ha servido para fortalecer a la firma italiana y evitar la pérdida de un importante inversor.
La noticia fue comunicada a través de un comunicado en el que aseguran que “Bolton Group y la familia Garavilla, fundadora de la empresa, se apoyarán en el actual equipo directivo para fortalecer la expansión del negocio y seguir apostando por el crecimiento de las marcas del grupo”.Bolton Group se dedica a la producción y comercialización de una amplia gama de productos de consumo de alta calidad en más de 125 países. El grupo mantiene una importante cartera de marcas de prestigio que incluye Rio Mare, una de las marcas líder en Europa o el ketchup “Prima”. Bolton Group también produce y comercializa gamas de limpieza de hogar, aseo personal adhesivos y líneas de bienestar y cosmética.
El interés por la conserva gallega de este gigante inversor italiano ya viene de atrás. En 2012 el grupo italiano se hizo con un 40% de las acciones de Calvo al hacerse el grupo trasalpino con el 22,2 por ciento que tenían las cajas NCG Banco, Banca Cívica y CCM Corporación, además de una participación, en torno al 18 por ciento, vendida por la familia Calvo. El grupo italiano tendrá como accionista mayoritario en Garavilla la última palabra en la fabricación y comercialización de conservas de pescado en Europa, América Latina y el Norte de África con un portfolio de marcas históricas como Cuca e Isabel.




















