
El colegio Julia Becerra Malvar de Ribadumia estrenó ayer la segunda caldera de biomasa que la Consellería de Educación instaló en centros de la provincia de Pontevedra. El sistema, pionero y hasta ahora solo aplicado en un recinto educativo en Poio, señalaban ayer, permite reducir el consumo y las emisiones contaminantes, pero la dirección del centro indicaba que todavía quedan mejoras pendientes en el ala de Secundaria, donde el rendimiento es inferior y aún tienen que recurrir a estufas eléctricas en algún punto.
Son deficiencias que el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Cores Tourís, comprometió corregir en una nueva fase de actuación, que no será tan profunda como la ahora terminada en la zona de Primaria, puntualizaron los técnicos, ya que allí se sustituyó por completo un viejo sistema de distribución de la calefacción, mientras en el área de ESO solo será necesario hacer algunas correcciones.
La directora del colegio solicitaba, en todo caso, el cambio de puertas y ventanas para mejorar el aislamiento en el ala de Secundaria, indicando Tourís que la Xunta prevé iniciar ahora operaciones de sustitución de vidrios en centros escolares por otras ventanas de doble cristal.
Con ello se acabará de corregir el aislamiento térmico, incrementando la efectividad del nuevo sistema de calefacción.
reducción de gases
En todo caso, los presentes ayer coincidían en el paso adelante que supone la nueva calefacción de biomasa, en la que se invirtieron 140.000 euros. Son en realidad tres calderas, que se pueden poner en marcha de forma individual o conjunta dependiendo de las necesidades, que cambiarán el consumo de 10.000 litros de gasoil por 20.000 kilos de pellets, eliminando así las emisiones de tres toneladas de dióxido de carbono. Esto supone cumplir por primera vez los estándares de reducción de gases que la UE marca como objetivo para 2020.
Tanto el jefe territorial de Educación, César Pérez, como el alcalde, David Castro, destacaron que esta es la “boa dirección”: “Instalacións modernas, adaptadas á normativa europea” subrayó el regidor, que confía además en seguir encontrando el apoyo de Educación para continuar atendiendo las demandas del centro, un edificio antiguo pero que alberga al tiempo a un notable número de alumnos.
La administración autonómica destinó en los últimos años unos 300.000 euros a este colegio para varias actuaciones, como la renovación de la instalación eléctrica.
crítica política
Tourís, a mayores, entró al terreno político y acusó a la nueva Diputación de querer suprimir los convenios de colaboración para realizar inversiones en colegios. En este sentido recordó que entre la Xunta y el anterior gobierno provincial se pudieron destinar cinco millones a estas actuaciones en centros educativos de la provincia el año pasado.






















