El Concello quiere implantar calles de tráfico calmado que priorizan al peatón y el límite de 30 kilómetros

El Concello tiene la intención de implantar calles de tráfico calmado, que es como comúnmente se llama a las zonas donde se prioriza el paso de peatones y se busca reducir la circulación mediante el estrechamiento de carriles y la implantación de un límite de velocidad de 30 kilómetros por hora, entre otras medidas. De hecho, presentarán una solicitud para acogerse al plan Móvese de la Diputación de Pontevedra, que apoya la adopción de este tipo de medidas.
El asunto fue abordado ayer en una reunión mantenida entre la alcaldesa, Fátima Abal, y el concejal de Obras, José Ramón Abal Varela, con el diputado provincial de Mobilidade, Uxío Benítez. De hecho, les informó de que podrán solicitar actuaciones en el marco del “Móvese”, a pesar de que el plazo ya está cerrado. Y es que el gobierno local tiene interés en tomar medidas de calmado de tráfico según los nuevos parámetros promovidos por la institución provincial.
arreglo en Castrelo
Este no fue el único asunto abordado ayer, el diputado también se comprometió a dar solución inmediata a un problema de encharcamientos que se registra en un tramo de la carretera de Couto de Abaixo (Castrelo). De hecho, los técnicos analizarán la canalización de pluviales de cara a ejecutar, a corto plazo, la actuación más adecuada para solventar este problema que se da con bastante frecuencia.
Para este vial, la EP-9001, la regidora y el edil también solicitaron la creación de una senda peatonal para garantizar la seguridad vial y la petición también se valorará, así como otras mejoras planteadas para los seis viales provinciales que hay en Cambados. Estos son, además de la de Castrelo, Fefiñáns-Oubiña, variante Cambados, Corvillón-Tragove, Corvillón-Tremoedo y Bouza-Facho, que suman 14,310 kilómetros de longitud, siempre según fuentes de la Diputación.
Además de estas, la localidad tiene otras cuatro vías más compartidas con otros ayuntamientos como son la de Dena-Couto de Abaixo, con Meaño; y las de Ribadumia-Grenla, Sisán-Ponte Estacas y Barrantes Vilariño, que la unen con el municipio ribadumiense.




















