
Los episodios de robo de combustible en los vehículos, especialmente camiones y autobuses, se está extendiendo de un tiempo a esta parte. Rara es la jornada en la que en una conversación no sale a colación que a alguno de los presentes o a un conocido le sustrajeron el gasóleo. Los transportistas empiezan a estar muy hartos de estas situaciones, que les suponen importantes pérdidas, pues tienen que pagarlo de sus propios bolsillos en una época en la que también se ven afectados por la crisis. Un afectado se puso en contacto con este periódico para hacer público lo que le sucedió a él y a tres compañeros del gremio que dejaron sus camiones en el puerto de Riveira.
Este camionero afectado, que realiza transporte a nivel nacional tanto de pescado fresco como productos de empresas conserveras o de precocinados de la comarca, indicó que llegó a Santa Uxía en la mañana de Nochebuena y aparcó su vehículo pesado en una zona del puerto habilitada a tal efecto, en las inmediaciones del acceso peatonal a dicha área. Cuando partió un par de días después para realizar otro transporte de mercancías se percató de que le robaran cuando observó que le arrancaran la tapadera del depósito, de donde calcula que le robaron 150 litros de gasóleo. Al lado de su camión había otros dos que también se vieron afectados por el mismo motivo. Todavía no denunció, pues su trabajo se lo ha impedido, pero espera hacerlo cuando regrese este fin de semana. Hace un año la Policía descubrió a un individuo extrayendo combustible de su camión, pero el infractor acabó dándose a la fuga, dejándose olvidadas una garrafa y la manguera. De todas maneras presentó una denuncia.
Este profesional del transporte por carretera tuvo conocimiento de que en la madrugada del pasado domingo le robaron a un compañero 300 litros de gasóleo del camión que estacionó en el muelle exterior.




















