
El Grupo Garavilla comunicó ayer a una veintena de trabajadores de Cuca su traslado inminente a la planta de O Grove el próximo 18 de febrero.
El anuncio cogió por sorpresa, especialmente, a las operarias de la planta de producción que se encontraban ayer por la mañana en el exterior de la fábrica haciendo guardia cuando fueron llamadas por el personal administrativo que todavía se encuentra en la nave para comunicarles la intención de la empresa. Y es que de esta veintena de trabajadores, dieciocho están afectadados por el ERE, concretamente dieciséis mujeres y dos hombres. Las otras dos mujeres pertenecen al almacén y están en estos momentos desempeñando su tarea en la nave de Vilaxoán. “Lévannas para limpar o peixe alí no Grove, según lles dixeron”, advierten desde el comité de empresa.
El comité de empresa de Cuca recalcaba ayer que la empresa no estaba cumpliendo con los trámites legales, ya que deben ser avisadas de este traslado por escrito y con un mes de antelación, dos premisas que ayer no se cumplieron con las trabajadoras. Además, lamentaban que ninguno de los empleados a los que se le notificó ayer este cambio de ubicación cuenta ni con carné de conducir ni con coche.
Y es que precisamente una de las principales demandas de las trabajadoras al conocer las intenciones de traslado del Grupo Garavilla fue exponer la necesidad de que la empresa habilitase un medio de transporte con el que desplazarse hasta su nuevo puesto de trabajo. Sin embargo, según reconocen las trabajadoras, el Grupo Garavilla se limitó a ofrecerles una suma de dinero, concretamente 800 euros, para que sufragasen estos gastos. “Oitocentos euros, pero para todo o tempo que esteamos no Grove por iso dixemos que non”, advierte que la presidenta del comité de empresa de Cuca, María José Rey.
Para muchas la llamada de ayer anunciándoles el ERE no fue más que “unha medida de presión pola manifestación, pero iso danos aínda máis gañas de seguir”. E incidían: “É raro que primeiro queiran levar a maquinaria e agora queiran levarnos a nós primeiro”.
movimientos
Por otro lado, dos mecánicos externos a la empresa comenzaron ayer con el desmontaje de la maquinaria. Así, lo aseguraban ayer las trabajadoras tras hablar con personal de mantenimiento de Cuca. “Son dous mecánicos que contratou ao parecer Garavilla para que empece a desmontar a maquinaria”, aseguran.
Los trabajos van al parecer de momento de modo “lento” por lo que las operarias todavía no barajan iniciar las guardias nocturnas. El portavoz de Comisiones Obreras, Francisco Vilar, señalaba ayer que “estamos siempre preparados para lo que pueda pasar por lo que un retén de trabajadoras está listo para que en cuaqluier momento se planten en la fábrica”.




















