A principios de este mismo año la empresa Marconsa, ubicada en Rubiáns, contaba con una plantilla que rondaba los 40 trabajadores. La cifra fue bajando a medida que pasaba los meses reduciendose incluso hasta mas de la mitad. Muchos de los operarios consiguieron trabajo en otro lado, desesperados por llevar varios meses sin percibir ni un solo euro de sus nóminas. Sin embargo, la empresa les sigue debiendo los salarios que no habían cobrado. Algunos que superan un determinado tope perderán posiblemente parte de los ingresos que deberían percibir en condiciones laborales normales, dado que es previsible que se haga frente a la deuda contraída con los trabajadores echando mano del Fondo de Garantía Social.
Cabe recordar que Marconsa realizó en su día importantes trabajos para la obra pública no solo en Vilagarcía, sino también en otros puntos de la provincia de Pontevedra. De hecho ha sido una firma muy pujante y no hace tanto que estrenó sus instalaciones renovadas en Rubiáns.
Marco Diéguez explicaba que desde Marconsa no se llegó en ningún momento a plantear la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo. El gerente achacó la situación de la firma a la caída de la obra pública y advirtió de que el suyo no es un caso aislado. El sector de la construcción ha sido, sin duda, uno de los más afectados por la virulenta crisis económica que estalló hace ya unos años. n f.f.




















