
La joven que agredió a otra durante la noche previa a la Fiesta del Agua, causándole la fractura de los huesos de la nariz, no irá a prisión. El fiscal solicitaba para ella dos años de cárcel que la acusación particular elevaba a cuatro. La sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra no ha tenido en cuenta ninguna de las dos peticiones y, aunque condena a la demanda, al no existir circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, el tribunal opta, tal y como solicitó la propia acusada, por imponerle una multa de seis euros diarios durante nueve meses.
El fallo tiene en cuenta tanto la declaración de la víctima, que considera veraz y sin contradicciones, como la de los testigos y la de la propia acusada, que reconoció los hechos.
La agresión tuvo lugar en la madrugada del 16 de agosto de 2012, cuando la acusada, que mantenía una mala relación con la víctima, se encontró con ella en plena calle y procedió a propinarle “varios golpes con la mano en la cara”.
Como consecuencia de estos golpes, la joven sufrió “fractura de huesos propios de la nariz, con pirámide nasal ligeramente desplazada a la derecha” así como ligera movilidad de un diente. Lesiones que conllevaron una curación de treinta días no impeditivos.
El fallo rechaza el agravantes solicitado por la acusación particular debido a la alteración física sufrida por la víctima. El fallo argumenta que la desviación nasal no requirió tratamiento quirúrgico. También rechaza el agravante de alevosía, al entender que la agresión se produjo en una zona pública y con varias personas alrededor que podrían haber ayudado a la víctima. Asimismo, el fallo rechaza calificar los hechos de falta, tal y como solicitaba la defensa, y también el atenuante de dilaciones indebidas que planteaban los abogados de la condenada, que también tendrá que indemnizar al Sergas.
Contra esta sentencia cabe interponer recurso ante la sala segunda del Tribunal Supremo.




















