
La directiva del Céltiga no quiere ver a su equipo dejándose llevar en estas últimas cinco jornadas de liga. La salvación es imposible, pero aún así quieren que el Céltiga ofrezca una buena imagen y pueda despedirse de la Tercera con la cabeza muy alta. Por ello el presidente, Diego Gondar, aprovechó el entrenamiento del lunes por la noche para acercarse al campo de A Bouza (lo hace casi cada lunes) para dar ánimos a los jugadores “e trasladarlles todo o no noso apoio”, pero al mismo tiempo también les exigió profesionalidad, para ser exactos les pidió “que compitan estes últimos cinco partidos como si foran os primeiros”. Y es que el presidente y todos los directivos “queremos que o Céltiga termine a liga o máis dignamente posible”, sobre todo porque “Agora mesmo o Céltiga aínda non está matematicamente descendido, e aínda que así fose hay un escudo, unha camiseta e un club detrás que hai que respetar”.
Los jugadores no solo entendieron el mensaje del presidente sino que lo comparten al cien por cien. Ya había dicho Núñez por activa y por pasiva que su equipo no iba a bajar los brazos y que afrontaría cada partido con la intención de ganarlo. También el de este domingo ante el Villalonga. A tenor de las declaraciones de unos y otros queda claro que mal harían los de Julián Ferreiro si piensan que el Céltiga les va a dar facilidades, aunque como apuntaba ayer Saúl, sobre el terreno de juego de San Pedro “ten que quedar moi claro quen é o equipo que se está xogando máis”, y es el Villalonga porque aún tiene opciones de permanencia, mientras que el Céltiga ya está virtualmente descendido e incluso lo estará matemáticamente si pierde




















