
Las playas de O Grove vuelven a estar abiertas al baño después de unos días en los que desde el Concello meco decidieron restringir el acceso al agua tras detectar la llegada de varios ejemplares de una especie de medusa muy venenosa.
Voluntarios de Protección Civil realizaron ayer una inspección de los arenales mecos y comprobaron que estos ejemplares ya no están llegando a las playas de la localidad, por lo que, después de retirar las medusas muertas que se habían acumulado en la arena el ente local decidió reabrir al baño los arenales para que vecinos y visitantes puedan disfrutar en su plenitud de ellos.
Alfredo Bea, concejal de Medio Ambiente, explicó a última hora de la mañana de ayer que ya no se detectó ningún ejemplar en el mar, por lo que lo ocurrido durante el fin de semana fue algo puntual que desde el ente local esperan que no se vuelva a repetir, ya que uno de los principales atractivos turísticos de O Grove son sus playas.
El edil también destacó que durante los próximos días realizarán diferentes inspecciones y estarán atentos por si volvieran a llegar a la costa estas medusas, aunque confía en no tener más noticias sobre esta especie tan venenosa.
Hay que recordar que los arenales de Sanxenxo, el otro municipio afectado por la llegada de las medusas a la costa, permanecen abiertos al baño desde el lunes, momento en el que los servicios municipales detectaron que ya no llegaban más ejemplares venenosos a las playas y decidieron adoptar esta decisión para que vecinos y visitantes disfrutasen de las playas.




















