
El agua de la playa de A Compostela ya es apta para el baño. Así lo confirmaba ayer el Concello de Vilagarcía haciendo públicos los resultados del contra análisis que desvelan que la calidad del agua vuelve a ser “excelente” y que, por lo tanto, es posible retirar la recomendación de no bañarse en este arenal que se activó tras un episodio tóxico hace unos días.
Según fuentes municipales el contra análisis del domingo certifica el buen estado de las aguas, con parámetros muy por debajo del máximo permitido. De esta forma el Concello indica que el episodio de hace unos días fue “puntual” y “pasaxeiro”. Es por ello que ayer al mediodía ya se retiraron los carteles informativos que había en la playa en los que se recomendaba a los usuarios no bañarse. Aún así, y debido a las altísimas temperaturas que se vienen registrando estos últimos días en la capital arousana y en toda la comarca, en la jornada del lunes había gente bañándose en A Compostela, pese a que existía la recomendación de no hacerlo.
El resultado de los análisis encargados por el Concello permiten que la bandera azul -que se ha recuperado este año para A Compostela después de mucho tiempo- pueda ondear sin problemas este verano. De hecho así se lo confirmó a Ravella el responsable de la Adeac -la asociación que concede las banderas azules- José Palacios. Este manifestó su alegría “xa que a organización está moi satisfeita coa evolución que tivo este areal nos últimos anos”.
La analítica cuyos resultados fueron recibidos ayer en Ravella corresponden a la muestra tomada por la Dirección Xeral de Saúde Pública el domingo para confrontarla co los datos obtenidos de la toma realizada el martes pasado y cuyos resultados anómalos se conocieron el jueves. En ese momento el Concello decidió activar el protocolo en el arenal y recomendar que no se bañase nadie.
Al mismo tiempo, dicen desde el Concello, se realizó la inspección de las redes municipales de saneamiento y pluviales por temor a que hubiese habido algún vertido a la playa o por alguna conexión ilegal. En esta inspección no se detectó ninguna anomalía de ahí que desde Ravella reconozcan que es imposible saber la causa de la elevada concentración microbiológica del pasado martes. No descartan que el episodio que obligó a cerrar el baño fuese provocado por un vertido desde un barco. l








