
Encontrar el arma homicida fue, desde el primer momento, uno de los objetivos prioritarios en el lugar para tratar de acelerar la identificación de sospechosos.
Los agentes buscan un hacha o machete y las labores de rastreo se intensificaron a mediodía, tras el levantamiento del cadáver y la observación minuciosa del entorno.
Operarios municipales, con ayuda de maquinaria, colaboraron con la Policía Local y la Guardia Civil en el desbroce de la abundante maleza y zona boscosa donde apareció el cuerpo, tratando de favorecer la visibilidad para intentar dar con el hacha o con algún otro indicio.
Durante horas estuvieron peinado todo el perímetro, con más efectivos ocupando una gran extensión hasta el domicilio de la víctima.
El radio de acción se fue ampliando pero, al filo del cierre de esta edición, fuentes próximas a la investigación indicaron que no había constancia de que el arma hubiera aparecido todavía.






















