CAMBADOS-Viticultores del Ulla y O Salnés unen fuerzas y su producción para lograr precios “dignos”

Un grupo de viticultores de la subzona del Ulla de la Denominación de Origen Rías Baixas ha fundado una asociación gemela de “Vendima”, que opera en O Salnés, para unir fuerzas, ahorrar en costes, avanzar en la profesionalización del sector e incluso concentrar su producción para conseguir precios “dignos”. Su principal objetivo es defender al pequeño productor pues vienen detectando precios de uva por debajo del coste de producción, la proliferación de grandes plantaciones por obra de personas ajenas al sector y, sobre todo, una falta de negociación directa con el productor que, consideran, ponen en peligro su supervivencia. Y es que ambas entidades que, en total reúnen a unos 80 viticultores con explotaciones familiares, no se sienten bien representados ni por los políticos ni por los sindicatos.
El presidente de “Vendima”, Manuel Troncoso, explicó que no descartan concurrir a las próximas elecciones al Consejo Regulador de la DO para conseguir vocalías. Sin embargo, es uno de sus objetivos a largo plazo y primero trabajarán en la concentración de su producción, que ascendería a unos 150.000 kilos, para negociar un paquete de uva con una bodega que “respete a relación cos produtores, mediante un convenio a medio plazo definido, no que o viticultor poida prever a renta que vai ter, cuns prezos dignos, sen buscar a especulación”, añadió el responsable en la sección del Ulla, el ingeniero técnico agrícola, Juan Carlos Suárez.
Además, su estrategia pasa por una constante profesionalización del trabajo para conseguir “máis calidade de uva, se cabe, para estar en mellores condicións para negociar porque, aínda que agora non se traduza en bos prezo, entendemos que a longo prazo se terá en conta ”. Para ello cuentan con asesoramiento técnico y celebran cursos formativos, los últimos sobre poda o la nueva normativa del uso de fitosanitarios, entre otros.
Ambas asociaciones creen que Rías Baixas debe cambiar su modelo y establecer una relación de confianza entre la industria y los productores que no se traduzca en una guerra de precios, como le parece está sucediendo en los últimos tiempos. De hecho, ellos, como viticultores, se comprometen a regular sus producciones primando la calidad por encima de la cantidad.
tirar uva si hace falta
Creen que el aumento del rendimiento por hectárea –por encima del máximo de 12.000 kilos– que se permitió para la cosecha de 2011 fue un “error” que no se debe repetir. Plantean incluso tirar el fruto y tomar medidas antes de la floración, para no sobrepasarlo. “Rías Baixas non pode seguir o camiño de denominacións como a de Rueda porque nunca poderemos competir coa súa produción, temos que valorizar o noso producto”, apuntó Suárez.
A este respecto, el presidente de “Vendima” recordó que su asociación es la única que aboga por deshacerse de fruto, buscando únicamente la calidad máxima, y considera que todos los viticultores que venden a la denominación deberían seguir este camino. “Nós mesmos somos responsables, temos que cumprir para esixirlle á xente”, explicó.
Por otra parte, recordó que siguen recogiendo firmas para promover un cambio en el reglamento de la DO y endurecer la realización de nuevas plantaciones, para evitar el “intrusismo” que vienen detectando, con la entrada de políticos y profesionales liberales en el negocio, porque, afirman, ponen en peligro la subsistencia del pequeño.




















