
Un nuevo radar de control de velocidad comenzará a funcionar esta misma mañana en la calle Alexandre Bóveda. La empresa concesionaria de este servicio así lo comunicaba ayer al Concello de O Grove.
Esta fue la primera sorpresa con la que se encontró ayer José Antonio Cacabelos, nuevo alcalde de O Grove, nada más comenzar la jornada. Y nada pudo hacer por evitarlo.
Y es que analizado el contrato, firmado por cuatro años de los que todavía quedan tres pendientes, el nuevo Gobierno se dio cuenta de que rescindirlo es casi misión imposible.
El alcalde encargó un informe técnico para conocer las posibilidades que tiene, pero ya sabe que una cláusula recoge una indemnización del 10% de los ingresos a percibir hasta la finalización del contrato.
Teniendo en cuenta que lo recaudado en el primer año ronda los 90.000 euros y que la empresa se queda con el 31%, sin IVA, sería necesario multiplicar la cantidad resultante por los tres años que faltan para hacer una aproximación a la cantidad a abonar a la empresa.
Pendiente de conocer la valoración que realizará el servicio de Secretaría, Cacabelos ya adelanta que será una cantidad considerable.
Ayer el alcalde advertía a los vecinos que “circulen con precaución”, porque el radar comenzará a funcionar hoy mismo.
Y recordaba que, al igual que hizo en campaña, continúa rechazando los semáforos foto-rojo y los radares como fórmulas de control de la velocidad.
Explicó que el tripartito tenía previsto instalar un nuevo semáforo, así aparece recogido en el contrato, en la calle Alexandre Bóveda, “pero a presión das últimas semanas fixo que variaran de opinión e que se decantaran polo radar”. Dejaron todo preparado para su puesta en marcha, y esto no lo ocultó el entonces edil de Seguridade, Fredi Bea.
Ahora Cacabelos está pendiente de mantener una reunión con la empresa para poder negociar su retirada.
Socorristas
Esta no fue la única sorpresa que ayer se encontró Cacabelos. La falta de socorristas contratados a escasos días de la apertura de las playas fue la segunda. Ayer mismo solicitaban fondos a la Xunta a través del Plan de Cooperación pero no obtuvieron respuesta. Necesitan 40 para izar las banderas azules, pero O Grove solo tiene presupuesto para asumir el salario de 11.




















