
Al BNG de O Grove el primer pleno de esta legislatura le ha dejado un mal sabor de boca. Por dos razones. Le hubiese gustado votar a favor de los salarios del nuevo gobierno y también que su portavoz, Heladio Outeiro, hubiese sido elegido para la Mancomunidade. No pudo ser.
“Unha lexislatura de catro anos é como unha dura maratón, se comezas correndo é probable que non chegues á meta”. Así resumen los nacionalistas lo ocurrido en una primera sesión plenaria que se aventuraba tranquila pero que resultó tumultuosa.
El BNG votó en contra de las liberaciones de los tres concejales del gobierno municipal, dos a tiempo completo y una a tiempo parcial. Lo hizo porque considera que en el momento actual es importante dar ejemplo de austeridad.
Los nacionalistas propusieron al PSOE que hiciese una pequeña reducción salarial, de un 5 o un 10%, como condición para apoyar su propuesta. “Pero o PSOE non quixo baixar nin un céntimo as retribucións, sobre todo desde que supo que Alfredo Bea, do PGD, ía votar a favor”.
Sin embargo los nacionalistas creen que esos pequeños gestos de cara a la ciudadanía “son importantes e significativos” y por eso se muestra decepcionado “coa postura de Xosé Antonio Cacabelos relativa a este asunto”.
Y es que entienden que si es cierto que las arcas municipales se encuentran en una situación tan deficitaria como dicen los socialistas “arrimar o ombreiro e baixarse o soldo ata 2.500 euros, que era o que pretendía o BNG, tería sido unha boa maneira de comezar a lexislatura, xa que esas cantidades son máis que dignas para a media de salarios existente no municipio”.
Mancomunidad
El resquemor es extensible a Esquerda Unida, en este caso por su postura sobre la elección de representantes para la Mancomunidad, que venía marcada por unas negociaciones previas con el PSOE y EU. “Nada facía prever que finalmente a postura de EU dera ó PP a posibilidade de entrar a formar parte do mesmo. Os representantes do BNG na oposición ofreceron en todo momento a EU o seu apoio para levar adiante as súas iniciativas políticas, sempre e cando éstes deran o seu voto a Heladio Outeiro, cousa que era coherente, porque é por todos sabido que o PSOE non ía prestar o apoio a EU”.
La postura sen embargo no convenció a los izquierdistas, que prefería que el puesto en la Mancomunidad fuese rotatorio, es decir, de dos años para Heladio Outeiro y otros dos para Xan Lamelas.
Dende o BNG tildamos dun total “cinismo político” por parte de los miembros de EU decir que “temos a culpa de que o PP obteña un posto na Mancomunidade, cando eles mesmos llo deixaron nunha bandexa de prata”.
Sin embargo, y a pesar de lo ocurrido, el BNG sigue proponiendo a Xan Lamelas para la Mesa de Comercio Local, ya que “aquí estamos para construir e non para destruir, como pretenden algúns”, aseguraba ayer Heladio Outeiro. Y tienen previsto demostrarlo en esta legislatura. “Valemos para estar na oposición, pero tamén valemos para estar no goberno, e estamos para antepoñer os intereses da cidadanía aos egos propios dos membros dalgúns partidos”.




















