
El CEIP San Bartolomé recogió ayer muestras del agua de las instalaciones para analizarla porque su continua turbidez le produce serias sospechas sobre su potabilidad. De hecho, hace tiempo que tienen que llevar botellas de agua y un antiguo alumno le donará bidones para estos días, hasta conocer los resultados. El problema tiene su origen en la edad de la fontanería y se le suman “malos cheiros”, por ello pedirán a la Xunta la renovación de la instalación.
La fontanería tiene 40 años de antigüedad y le vienen dando problemas desde hace tiempo. De hecho, en los últimos tiempos ha sufrido dos averías y en una de ellas la rotura de una tubería inundó el baño de la planta baja y por suerte, indican fuentes del centro, pues podía haber sido un aula y estropear todo el material.
La ANPA está realmente preocupada por esta situación y ayer recogió muestras del agua para llevarla a analizar porque es de la traída, pero sale con una turbidez que le infunda serias sospechas sobre su potabilidad. Los resultados podrían estar el viernes y hasta entonces, alumnos y profesores consumen agua potable que llevan en botellas compradas; una situación que ya se viene produciendo desde hace tiempo, porque el problema no es nada nuevo.
cambio de fontanería
Así, consideran que ya es hora de que la administración cambie la instalación y creen que le compete a la Consellería de Educación, por tratarse de una obra mayor. De hecho, ante esta situación y, en función de los resultados de las pruebas, también se solicitará una reunión con su jefatura territorial en Pontevedra para plantearlo. Y es que también hay problemas de saneamiento porque no está enganchado a la red, según fuentes del centro, y esto provoca episodios molestos hasta el punto de que hay días que en el edificio central se registran unos malos olores “terroríficos”. El Ayuntamiento ha ido haciendo reparaciones en las tuberías, pero los afectados consideran que se trata de una cuestión que ya está fuera de su alcance y por ello se dirigirán a la Xunta.
donación de agua
Un antiguo alumno de este colegio, situado en Tremoedo, se ha enterado de la situación de la comunidad escolar y hoy les donará tres bidones, uno para cada edificio, porque posee una empresa comercializadora.




















