
Los cuatro municipios que integran la comarca de la margen norte de la Ría de Arousa figuran entre los 67 de toda Galicia que tiene una tasa de impropios en el contenedor amarillo situada entre el 31 y 41%. A esta última se aproxima la que se contabilizó en Riveira en el cuatrimestre de mayo a agosto del año pasado. Según los datos que maneja la Xunta, la capital barbanzana arrojó un porcentaje del 40,95%, por delante de otras localidades como Padrón (40,80%), Cesuras (40,73%) y Vilanova (40,14%), entre otras. Los datos que ofrecen las otras tres localidades de O Barbanza también son negativos, pues A Pobra tiene un 35,79% de impropios, en Rianxo es del 32,83% y en Boiro del 32,65%. Por esa razón, todas ellas se incluyeron en la campaña “Separemos ben, reciclaremos mellor”, que la Consellería de Medio Ambiente y el Sistema Integrado de Gestión Ecoembes pusieron en marcha hace unos meses y que, tras el paréntesis de la Navidad, concluirá este mes.
La iniciativa se desarrolla con la carpa itinerante de reciclaje, cuyo periplo se retomó ayer en Boiro, en concreto en la Praza de Galicia, aunque algunos de los 12 monitores especializados que la componen recorrieron las calles de la villa y acudiendo al centro social para inculcarles buenas prácticas ambientales a los ciudadanos, con especial mención a la adecuada selección de los residuos domésticos y su correcto depósito en los recipientes de recogida selectiva. La campaña visitará hoy A Pobra, el viernes estará en Rianxo y el sábado en Riveira. Además de folletos informativos, se reparten regalos como bolsas reutilizables, imanes, bolígrafos, lápices de colores, alfombrillas para ordenador y cuadernos con ecojuegos.
Los monitores resolvieron las dudas de los ciudadanos que se centraron en el contenedor amarillo, por ser el más dado a la confusión. Les aclararon que sólo deben depositarse envases de plástico -no envoltorios-, latas y briks. El iglú verde también acarreó dudas pues desconocían que sólo pueden introducirse botellas, frascos y tarros de vidrio, no así cristales. El que más claro parecían tener quienes se acercaron a la carpa es el azul, para papel y cartón. Y del contenedor verde convencional señalaron es para restos orgánicos y no reciclables como pañales, compresas, servilletas de papel y otros, que Sogama convierte en electricidad.




















