
La Oficina de Turismo de Cambados registró durante la Semana Santa, desde el sábado 23 hasta el domingo 31 de marzo, alrededor de 1.000 consultas en las nuevas dependencias, un dato muy discreto debido a la inestabilidad climatológica y la situación económica de recesión que retrae el consumo, según creen sus responsables.
De manera global, las cifras muestran un notable descenso en las demandas de información con 500 registros menos con respecto al año anterior. Durante los días festivos cabe destacar la discreción en el número de consultas en los primeros días de la semana. La mayor afluencia llegó el Viernes Santo con 193 demandas de información, seguido por el sábado 30, con 173. El Jueves Santo pasaron por la oficina casi 100 personas y el Domingo de Resurrección, coincidiendo con el fin del puente, se registraron 107 consultas, informaron fuentes del servicio.
Las mismas consideran que la inestabilidad del tiempo influyó negativamente en las reservas de los establecimientos hosteleros de la localidad. La ocupación en los hoteles refleja datos similares a los del resto de la provincia. Los mejores índices se obtuvieron el jueves, viernes y sábado santos, alcanzando una ocupación media del 50%. Las casas de turismo rural se están convirtiendo en los alojamientos más demandados por los turistas, pues, a pesar de la lluvia, algunas colgaron el cartel de completo, y otras consiguieron una buena ocupación, que desde Turismo sitúan en el 80, 60 y 50 por ciento en los días festivos.
La mayor parte de los visitantes de esta época, siguieron siendo de procedencia eminentemente nacional, sobre todo de Madrid, Castilla y León y la Cornisa Cantábrica, donde sobresalen asturianos y vascos; y también visitantes o excursionistas muy numerosos de Galicia. En lo que se refiere a los visitantes extranjeros, el predominio de los vecinos portugueses fue, como viene siendo habitual, el más destacado.
En la villa se notó la presencia de turismo familiar, en pareja y grupos de amigos, frente al número de circuitos organizados por diferentes colectivos y agencias de viaje, lo que refleja un cambio de tendencia con respecto a los primeros meses del año.
Entre los motivos más aludidos para justificar la visita a O Salnés, los responsables de Turismo destacaron la gastronomía, junto con el turismo cultural, paisajístico, la búsqueda de descanso y tranquilidad y, sobre todo, las ganas de “desconectar” de la rutina diaria en los tres o cuatro días de vacaciones. También subrayaron el gran interés mostrado por los visitantes respecto al albariño y su ruta, además de la visita a Santiago de Compostela y el recorrido por las Rías Baixas en general.
La nueva oficina de turismo, situada en el edificio de Exposalnés seguirá abierta todos los días de la semana, como viene siendo habitual, atendida por un técnico municipal y dos becarios destinados por la Diputación de Pontevedra, a través de Turismo Rías Baixas. Desde el Consistorio cambadés esperan que los próximos festivos de mayo y el puente de As Letras Galegas, también favorezcan la recepción de visitantes, antes de la gran afluencia estival.




















