
Con una ocasión y media y ningún tiro entre palos en todo el partido resulta imposible ganar. En fútbol se ha visto de todo, pero lo normal es que con tan escaso bagaje ofensivo acabes perdiendo. Eso le ocurrió ayer al Céltiga en un partido malo que al menos sirvió para ver en acción al juvenil Pablo Baúlde. Las muchas bajas están motivando que Ramiro Sorbet tire de la cantera y los juveniles del Céltiga están demostrando estar capacitados. El vilanovés Pablo cuajó un buen partido demostrando talento y mucho desparpajo en una posición tan importante como la de mediocentro.
Marcos Bermúdez mantuvo el partido igualado con dos magníficas paradas. La primera a los cinco minutos sacando un gran disparo de Diego y la segunda a la media hora despejando a córner un balón rematado de cabeza por Breixo. Pero es que el portero no solo era el encargado de impedir el gol sino que fue el mayor generador de juego del equipo arousano. Pocos centrocampistas hay en la categoría con el golpeo de balón del portonovés, que además de pegarle a la pelota de maravilla también lo hace con precisión milimétrica. Sus despejes son pases y por ello no resulta extraño que el Céltiga apueste principalmente por iniciar sus acciones de ataque con saques largos de su guardameta. Pero que Marcos sea el mejor del equipo con el balón en los pies lo dice todo acerca de las enormes carencias del equipo.
El Valladares había llegado en un par de acciones con claridad mientras que el Céltiga solo había tenido acercamientos. Hasta el minuto 35. Un centro desde la derecha acabó golpeando en la mano de un defensor y acto seguido Calo cayó en el área zancadilleado por un rival. Dos posibles penaltis muy protestados por el banquillo local pero que el árbitro no decretó.
Hubo que esperar 38 minutos para ver la primera ocasión clara de gol de los locales. Nuevo centro desde la derecha, el portero deja el balón muerto y Berto, con todo a favor lo envía a las nubes.
Dos ocasiones del equipo vigués y una del arousano fueron el escaso bagaje en una primera parte con mucho centrocampismo e ida y vuelta, pero poco más.
No hubo mucho más en la segunda mitad, aunque sí llegaron los goles, pero del bando visitante, lo que por otra parte parecía normal. Una acción a balón parado desequilibró el choque. Barullo en el área y Diego fue el más listo abriendo el marcador. Y en el 64 sentenció Breixo batiendo a Marcos libre de marca en el punto de penalti.
El Céltiga no tuvo capacidad de reacción. Sorbet hizo cambios pero los recursos son limitados y solo cabe destacar una ocasión de Pablo Porta en el 69.
El equipo pierde, la afición se resigna y todo indica que esta va a ser una temporada para olvidar en A Illa.




















