El cierre del Laboratorio de Salud Pública de Pontevedra retrasará las analíticas de O Salnés

El personal del Laboratorio de Salud Pública de Pontevedra lleva semanas alertando de las consecuencias del cierre de este centro, previsto, indican, para finales de año. La coordinadora del servicio, Pilar Fernández, alertaba ayer de que la prevista centralización del servicio en Lugo incidirá también en O Salnés, puesto que el hecho de tener que trasladar las muestras provocará un mayor tiempo de espera y de reacción ante las analíticas. Esta situación, añade, podría afectar, por ejemplo, a las aguas de baño ya que actualmente se decreta el cierre inmediato si el laboratorio de Pontevedra detecta problemas, una resolución que, insiste, no será tan rápida si se procede a centralizar el servicio en Lugo.
La plantilla de este laboratorio, que se encarga no solo de las analíticas de las aguas de baño, sino de comprobar la presencia de metales pesados, de comprobar el estado en las aguas de cocederos y depuradoras, de la de los colegios y del estado de productos de alimentación en campañas de la Consellería de Sanidade, como pueden ser pastelerías y carnicerías, lleva semanas concentrándose los jueves a las puertas del edificio de la Xunta en Pontevedra. Ya se reunieron con el alcalde de la ciudad del Lérez y están a la espera de ser recibidos por el delegado de la administración autonómica y responsables de la Consellería.
Mientras, alertan de las consecuencias de centralizar un servicio que actualmente cuenta con laboratorios periféricos, uno en cada una de las provincias. Además, en el de Pontevedra trabajan en la actualidad 21 personas, de las que ocho son funcionarios, mientras que el resto tienen otro tipo de contratos.




















