
El Deportivo saldrá, pase lo que pase en el encuentro de esta noche entre el Eibar y el Elche con los mismos cinco puntos de ventaja que tenía con respecto al descenso antes de disputarse la jornada 23.
Le ha acompañado el hecho de que los rivales situados en la parte más baja no hayan ganado (sólo puntuó el Granada), mantiene la zona de descenso en 19 puntos mientras que 24 tiene el equipo blanquiazul.
La valoración más importante es la de los números. Las sensaciones no salvan a los equipos, sino las victorias, los puntos. Ya que no se ha podido ganar ante el Real Madrid se esperaba que la jornada ‘acompañase y así ha sido’.
La otra nota positiva es la actitud mostrada en el terreno de juego blanco. Se ha perdido, es evidente, pero al menos con la cabeza alta y haciendo el mejor encuentro de los últimos cursos en Primera en la capital de España. Decía Lopo que el equipo sale reforzado de cara al resto de la competición. Otros futbolistas, como Manuel Pablo, realizaban declaraciones gratificantes a pesar de no haber sumado. Si bien perder es perder, las formas, para el grupo, son importantes.
víctor y las finales
Decía Víctor Fernández después del encuentro del Bernabéu que en A Coruña ya se hablaba de finales a la quinta jornada, que nunca le había pasado.
A Lotina le preguntaron, precisamente tras perder en el Bernabéu (en la sexta jornada de Liga) si se había planteado dimitir después de un 6-1.
En A Coruña, con dos descensos recientes, se habla de finales a la primera. Y se volverá a hablar si el Depor se mete de nuevo abajo, y posiblemente también de ‘ultimátums’ si la trayectoria no es ascendente. Cada club tiene su esencia. Si Víctor nunca lo había visto, al menos, en el Depor vivirá una ‘nueva experiencia’.
Pero quien más y quien menos espera que los herculinos puedan ‘despegar’ después de haberse reforzado en enero y, sobre todo, después de haber trabajado mucho estos meses. Ahora ya se conocen ‘entre ellos’, ahora ya se ha hecho la famosa pretemporada que no se hizo por la gira veraniega. Ahora ya no hay excusas para nadie.
Llega el Celta en un momento que todos califican como el mejor. Con la mayor distancia sobre el descenso de la temporada, con efectivos que se recuperarán y con Riazor hasta la bandera. Hay muchas ganas de derbi en A Coruña.
Después del enfrentamiento con el eterno rival y antes del parón de finales de marzo, el Depor visitará al Almería, recibirá al Sevilla, viajará a Mestalla para enfrentarse contra el Valencia y jugará en casa contra el Espanyol.
Conseguir 8 ó 9 puntos sería acercarse mucho al objetivo de la salvación y están al alcance de los blanquiazules. De hecho, en la primera vuelta -a estas alturas- el equipo llevaba 4 puntos y en la segunda ha conseguido 7.
Es el momento de mejor fútbol y de más solidez. Por ello, después de salir sin daños colaterales de la guerra de la jornada 23 y piensa en el sábado, a las diez de la noche, en el encuentro más importante de la temporada para los aficionados.




















