
n b. yáñez vilanova
Las planchas de polietileno resisten ya las cargas de la nueva explanada portuaria de Vilanova, de 1.200 metros cuadrados. El ensamblaje terminó en los últimos días y ayer era inspeccionado por el presidente de Portos, José Juan Durán, y técnicos responsables de la obra. Se trata de una experiencia pionera en la que se eliminan grandes cantidades de hormigón en favor de planchas plásticas ancladas a pilotes, que abren nuevas posibilidades constructivas para dársenas de atraque en puertos interiores.
Los presentes ayer daban por buenos los resultados, con lo que los empresarios confían en poder comenzar la comercialización de este sistema en breve mientras Durán deja la puerta abierta a su aplicación en futuras obras en el sistema portuario autonómico.
Durante este proyecto experimental hubo que hacer frente a algunas variaciones fruto de las diferentes pruebas realizadas. Así, se reforzaron las planchas de plástico con un armazón de acero galvanizado, concretando el grosor de estos anclajes. Las universidades implicadas hacen ahora un seguimiento del comportamiento, con sensores colocados en el interior de la estructura, con tomas llevadas hasta una serie de arquetas de registro.
Además de concretar un nuevo sistema de construcción, el programa experimental supone la dotación de una nueva explanada que podrá ser utilizada para las descargas de producto de los mejilloneros.
La superficie de 1.200 metros cuadrados brindará una línea de atraque de unos 56 metros lineales. Para la puesta en funcionamiento quedan las últimas actuaciones: La pavimentación de la superficie y la colocación de elementos de defensa y amarre para embarcaciones. Estas podrán iniciarse en un mes, tras el obligado periodo de asentamiento del relleno.
El presupuesto del proyecto es de 1,8 millones, 400.000 euros en lo tocante a la obra. n




















