
Los populares eligieron la capital del albariño para el acto más potente de la campaña electoral con la presencia de la vicepresidencia del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, y del titular de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. En una comida-mitin en las bodegas Martín Códax los conservadores nombraron de refilón al Partido Socialista (histórico rival en las urnas) y centraron su discurso en críticas voraces hacia Unidos Podemos y, sobre todo, hacia el líder de la formación, Pablo Iglesias. Sáenz de Santamaría, que fue recibida en Vilariño con pancartas y gritos de “guapa, guapa”, alertó que en las votaciones del próximo domingo solo hay dos opciones “el gobierno de los moderados o el gobierno de los morados”. Sáenz cargó directamente contra el programa de la confluencia de izquierdas apuntando abiertamente a que pretenden “el control de los medios, de los jueces o de la Policía” y dejó el tono más socarrón del discurso a Núñez Feijóo, que no dejó títere con cabeza. Aprovechando la circunstancia de que la comida era en una bodega ironizó refiriéndose a Pablo Iglesias con “é capaz de embotellar o viño sen facer antes a vendima” y se declaró absolutamente “ateo” ante los “milagros” que, a su juicio, prometen tanto Unidos Podemos como sus confluencias.
A sabiendas de que tras las votaciones del próximo domingo puede darse un “sorpasso” y que Unidos Podemos supere al PSOE el líder conservador indicó que “sigue existindo risco de colapso e de bloqueo do Goberno de España”. Por ello pidió el “voto pola gobernabilidade, pola liberdade, para que finalice a parálise dos últimos seis meses e por seguir avanzando dentro desta España que queremos”. También la número uno por Pontevedra de la formación, Ana Pastor, alertó que “las mareas y Podemos son lo mismo y en Galicia solo tienen una diferencia”, refiriéndose al veterano político Xosé Manuel Beiras, “que está claro que no tiene inconveniente en poner verdes a los suyos”.




















