
El concejal de Seguridade Cidadá, Angel Benito “Cholo” Dorgambide, reconoce que uno de los principales factores que incide en el mal funcionamiento de la zona azul es la falta de vigilancia policial.
“De las costumbres se hacen normas. Los policías se hicieron un poco vaguetes, están acostumbrados a estar metidos en la oficina o dentro del coche, gastando gasolina”, dice Dorgambide. Una cuestión que, dice el concejal, se zanjará con la reorganización de la plantilla que diseña el ejecutivo. “Hay que ir poco a poco, pero la ciudadanía demanda un policía que esté en la calle, que hable con la gente, con los comerciantes, que se preocupe por lo qué pasa. Y eso lo vamos a hacer”.
En cualquier caso, el edil cree que la plantilla de la Policía Local no basta por sí sola para controlar una zona azul que “se ha duplicado en los últimos años” y que todavía se incrementará más con la reforma que quiere implantar el gobierno y que implicará que el servicio pase a ser de pago.
Un proyecto que cuenta con el asesoramiento de al menos tres empresas distintas que están aportando diversos datos y sugerencias al gobierno local, que ya cuenta con un estudio sobre el número de coches que pasa por la capital arousana a diario o sobre las características de las carreteras. Con estas propuestas elaboraremos un borrador que, asegura Dorgambide, se presentará a comerciantes, hosteleros y placeros en cuanto esté listo.
“Queremos consensuarlo todo con los colectivos implicados, pero aún no tenemos nada de qué hablar porque no hay nada fijo. No sé por qué protestan”, asegura el edil independiente. De hecho, el gobierno planteará a estas asociaciones varias opciones. “Estamos barajando que a primera hora no sea de pago, o mantener en algunos puntos la zona azul con disco, o que la primera hora de aparcamiento sea gratuita...”, explica Dorgambide.
Lo que sí parece bastante fijo es el precio de la hora, que rondará los 65 céntimos. “No estamos inventando nada, ya se hace en Santiago, en Vigo....”, incide el edil.
Dorgambide cree que los comerciantes, hosteleros y, especialmente, los placeros, no solo no se verán perjudicados por esta medida sino que, muy al contrario, les beneficiará.
“Los días de mercado no se puede aparcar. Es un caos. Esto servirá para descongestionar el centro de la ciudad”, dice el concejal de Seguridade Cidadá. En cualquier caso, la medida está todavía en estudio y niega que tenga afán recaudatorio. Las reuniones con las empresas asesoras continuarán para elaborar el borrador que se presentará posteriormente a la ciudadanía y a los sectores afectados.




















