
Tanto el DJ encargado de dirigir la toma de las doce uvas de la suerte en Ravella como todos los asistentes que se acercaron hasta la plaza del Concello coincidían en que el año 2013 tiene que ser “muchísimo mejor” que el que se acaba. Todos pedían felicidad, el fin de la crisis y, sobre todo, mucho trabajo. Los más jóvenes, ajenos todavía al devenir de la situación económica, no dudaron en poner el toque a la jornada exigiendo a gritos conseguir ser, entre otras cuestiones, tronistas de algún programa televisivo.




















