
Empanada, trucha, carne ao caldeiro y un buen vino fue el menú elegido por la plataforma de emigrantes retornados del Ulla-Umia para celebrar la segunda romería de confraternidad de un colectivo unido en la lucha por sus derechos y que ha tenido a bien combinar reivindicación con divertimento.
Decenas de personas se acercaron ayer hasta la carballeira de Caldas de Reis para participar en la segunda romería del emigrante retornado en la que representantes de diferentes colectivos de Galicia pusieron en común su malestar con el Gobierno central por no regularizar su situación y agobiarles con el pago de sanciones y tasas impositivas que consideran injustas.
Durante el acto de ayer quedó patente que continuarán manifestando su malestar a los dirigentes populares hasta lograr su propósito.
Pero el asunto reivindicativo tan solo fue un tema recurrente ayer, ya que las ganas de pasarlo bien se impusieron, sobre todo cuando comenzó el concierto de la Banda de Música Municipal de Caldas de Reis instantes antes de la comida. La música volvería a ser protagonista tras la comida.
Los promotores del encuentro de confraternidad de las diferentes asociaciones y plataformas de emigrantes retornados de Galicia agradecieron la respuesta de todos estos colectivos por su presencia en Caldas a través de las redes sociales, donde colgaron una fotografía en la que se podía ver a decenas de personas disfrutando de la comida de confraternidad bajo una carpa en la Carballeira de Caldas. El buen tiempo contribuyó a que la jornada festiva, que se prolongó durante horas, fuese un éxito.




















