
Los arqueólogos que esta semana iniciaron la excavación del yacimiento vilanovés de Cálago han encontrado ya los primeros restos. Durante las primeras labores de retirada de tierra en busca de construcciones han aparecido varios fragmentos de cerámica.
Algunos, los más superficiales, eran de útiles modernos, pero otros son de origen romano, datados en una primera aproximación entre los siglos I y III de nuestra Era, durante la etapa altoimperial.
Así lo indicaba ayer el director de la excavación, Mario César, durante una visita del regidor, Gonzalo Durán, y el teniente de alcalde, Javier Tourís, al yacimiento.
Algunos de los fragmentos son identificados como terra sigillata hispánica, fabricada en la época en lo que hoy es La Rioja. Otros restos similares ya habían aparecido durante los trabajos de cata previos el año pasado y es un indicio más de lo que, poco a poco, comienza a confirmarse: Que el castro de Cálago, al menos el más moderno, tuvo contacto comercial por mar.
En la terraza
Los trabajos se realizan en la llamada terraza, o parte más reciente y exterior del castro, la más alejada del campanario o la más cercada al cementerio, si se prefiere. Allí, el georradar sugirió las mayores concentraciones de estructuras, que ahora esperan sean reveladas. En función de lo que finalmente se encuentre, los restos podrán consolidarse para quedar descubiertos o volver a enterrarse.
Los arqueólogos trabajarán durante buena parte de octubre en la zona y desde el Concello animan a todos los vecinos interesados a visitar las excavaciones, al igual que harán grupos de escolares. l




















