La rocambolesca historia que protagonizó el pasado sábado el palmeirense apodado “O Perreras”, que supuestamente hirió a su padre en el tórax, un párpado y un pómulo, y que incluso pudo ser el autor de un incendio en un galpón contiguo a la casa que ambos comparten en Lomba, sigue dando que hablar. Si todavía no se conoce el paradero del vástago, que hoy debería ingresar en prisión al no acudir a los servicios a la comunidad con los que se sustituyó la condena de cárcel por un delito, ahora trascendió que Manuel Seráns, hermano del progenitor agredido decidió echar de su vivienda a este familiar al que acogió para protegerlo de su hijo y que no lo agreda.
La decisión de expulsarlo la tomó a primera hora de la mañana de ayer tras recibir por correo una carta del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Riveira con un auto en el que le comunica que tanto él como un amigo, Domingo García Sevilla, fueron denunciados por su hermano y su sobrino, “O Perreras”, por una “falta de amenazas” supuestamente ocurrida el pasado 29 de marzo. Manuel Seráns reaccionó estupefacto al leer la carta, pues manifiesta que nunca le sucedió nada con su hermano y mucho menos lo amenazó. De hecho, aprovechando la presencia de efectivos de la Policía Nacional, que patrullan por la zona para tratar de encontrar a “O Perreras”, le preguntó a su hermano por el motivo de la denuncia, a lo que le respondió que no se acordaba, pero tampoco rectificó. Por ello, Manuel dice que no puede confiar en él, y que no descarta denunciar a su hermano por denuncia falsa.




















