
El gobierno local de Vilagarcía aprovechará el inicio de año para reactivar y revisar aquellas ordenanzas y reglamentos puestos en marcha por el equipo conservador de Tomás Fole y que, por uno y u otro motivo, no gustaron a la ciudadanía. Así pues la intención de la concejala de Cultura, Sonia Outón, no es otra que la de reactivar el diálogo con los colectivos vecinales y culturales para revisar los puntos más “calientes” del Reglamento de Uso dos Locais Socioculturais. De hecho, entre panderetas y gaitas en el propio salón de plenos, la normativa fue aprobada por el PP de Tomás Fole, pero nunca llegó a aplicarse. Eso sí, fue una de las cuestiones que manchó el expediente del entonces concejal de Cultura, Fran González, que luego acabaría dimitiendo por otra cuestión.
Lo que sí consiguió el citado reglamento fue el de unir a todos los colectivos sociales, vecinales y culturales en una gran plataforma que se cerró en banda contra el Concello. Y es que los principales puntos de fricción giraban en torno a cuestiones como el uso de los locales de ensayo o la explotación de cafeterías de centros culturales como son los de Vilaxoán y de Rubiáns y que, a día de hoy, están explotadas por las asociaciones de vecinos.
Otra de las cuestiones en el punto de mira, y también pendiente de revisión, es la ordenanza fiscal que acompaña al Reglamento. En ella figuran las tarifas de uso, aunque desde el gobierno de Tomás Fole siempre se insistió en que no se cobraría a colectivos sin ánimo de lucro.
La idea del actual gobierno socialistas es la de dialogar con los diferentes colectivos para escuchar sus propuestas de cambio para el documento.




















