
Se enfrentaban a un gran reto y lo sabían, pero no desistieron ni siquiera en aquellos momentos en los que el camino se les hizo un poco más cuesta arriba, aunque realmente estuviesen pedaleando sobre raso. Javier Conde, Diego Cháves, Juan Manuel Conde, Benigno Santos, Jesús Leirós, José Carlos Lago y Ramón Bemposta se embarcaron en el reto de recorrer en bicicleta la conocida como Ruta da Prata o, lo que es lo mismo, el camino que une Sevilla con Santiago de Compostela. “Sabíamos que no era fácil, era el mayor número de kilómetros que habíamos recorrido nunca y para nosotros era un gran reto”, recuerdan.“Llegamos a Sevilla con mucho ánimo y con la idea prefijada de cuanto queríamos recorrer día a día. Creo que nos pasamos”, reconocen. Y es que los vilagarcianos recorrían alrededor de 120 o 130 kilómetros diarios. “Realmente es mucho, son dos etapas en una”, señalan. Reconocen que “llegamos totalmente rebentados”. Y es que de los siete que salieron de Vilagarcía solo llegaron juntos cinco. “Los otros llegaron más tarde, pero llegaron”, se ríen al recordarlo. Poco turismo pudieron hacer este grupo de amigos. “Todo era muy árido, sin casas, todo muy amarillo... vimos algo, sí, pero poca cosa...” inciden. “El camino real pasa por propiedades privadas y eso nos chocó mucho”, señalan. Pese al titánico esfuerzo los vilagarcianos se han quedado con ganas de más. De hecho, tienen previsto volver a hacer reto, pero desde Roncesvalles. Y al llegar a Santiago, misa y Compostela. “Por supuesto”.




















