
Hasta el momento no se ha movido ni una máquina en la fábrica de Vilaxoán y así lo aseguran las trabajadoras de Cuca que desde el lunes hacen guardia en el exterior de la nave. “Sabemos que dúas motos de reparto viñeron a traer tornillos, pero aínda non se empezou a desmontar nada, según nos dixeron os nosos compañeiros de mantemento”, advierte María José Rey, presidenta del comité de empresa.
Por el momento, mantendrán las guardias en horario diurno, coincidiendo con el laboral, pero no descartan incrementar la vigilancia a la noche. “Estamos moi ben de ánimos porque aínda é o segundo día, pero a nós gustaríanos traballar”, advierte.
Mientras la empresa no se pronuncia acerca de cuando podría iniciar el traslado, el portavoz de Comisiones Obreras, Francisco Vilar, asegura que “nos consta que ya construyeron una nave anexa a la que ya tenían en O Grove a donde en principio iría la plantilla, pero todavía están pavimentando la superficie”.
En cuanto al tamaño de esta fábrica, Vilar advierte que es mucho más pequeña que la de Vilaxoán y que la empresa advirtió que “estaban haciendo hueco para meter las otras máquinas”.
Mientras, en la nave vilaxoanesa tan solo están trabajando el personal de mantenimiento y el administrativo hasta que la empresa dé nueva orden. “Esperemos que la empresa reconsidere la gravedad de los hechos y lo que supone para la comarca el cierre de Cuca”, dice Vilar.




















