
El Villalonga sigue apuntalando el equipo. El último en incorporarse ha sido el delantero vilanovés Ramón, que llevaba varias semanas entrenando con el equipo después de desvincularse del Arosa. Finalmente Ramón ha convencido a Jacobo Molina y de este modo regresa al club en el que se dio a conocer hace un par de temporadas cuando todavía estaba en edad juvenil. El verano pasado quiso probar suerte en el Arosa, donde comenzó jugando pero fue perdiendo protagonismo hasta casi pasar desapercibido, por lo que decidió cambiar de equipo y regresó al Villalonga, donde se siente cómodo y conocía ya a casi todos.
La directiva, a instancias del entrenador, se ha decantado por hacerle ficha para de ese modo tener más competencia en la parcela ofensiva, a la que han llegado en este mercado de invierno Jorge Fernández y también Uru, por lo que ahora Molina tiene recursos y argumentos donde elegir. Mucho más difícil lo tiene en la zona defensiva, donde está realmente escaso de efectivos, aunque para el partido contra el Compostela recupera a Marc e Isma tras cumplir sus respectivas sanciones.
El club está exprimiendo los últimos días del plazo de fichajes (concluye mañana a las 12 de la noche) para apuntalar la defensa y ayer mismo negociaba con un defensa central y un lateral izquierdo con los que parecía tener un acuerdo verbal, pero el problema es el que se están encontrando casi todos en estas fechas: que el club de procedencia no deja libre al futbolista. Al final no hubo fichajes y desde la directiva reconocen que está “difícil” incorporar algún jugador más antes de que concluya el plazo mañana por la noche.






















