
El alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, firmó ayer el acuerdo de adhesión al servicio de información y asesoramiento con el que se pretende poner en marcha un Plan de Conciliación en un total de once entidades locales. El proyecto arrancó ya en su primera fase en el año 2008 con la idea de incidir en materia de conciliación laboral y familiar en las administraciones y organismos públicos. Ahora esta misma propuesta financiada por el Instituto de la Mujer llega al sector privado y también a entidades como sindicatos y administraciones. Así pues Clesa, Cefrico, Autobuses Pereira, Zona Aberta, AUGA, Bata, Residencia Divina Pastora, CC OO, UGT, Puerto y Concello participaban ayer en la primera reunión en la que se dio cuenta de las diferentes unidades didácticas en materia de conciliación que se van a dar hasta el mes de noviembre. La actividad formativa empieza ahora, pero después de todo el período de formación se llevará a cabo un seguimiento en cada una de las empresas participantes para que, de manera individualizada, pueda asesorárseles en materia de conciliación o darles consejos de como deben aplicarse estas herramientas adquiridas. Además también habrá una evaluación final de la actividad.
reacciones
El alcalde vilagarciano, Tomás Fole, reseñó que “la conciliación es muy obvia, pero no se debe de olvidar, de ahí que haya que implicar a la empresa y también a la ciudadanía en general”. El regidor conservador destacó que “es muy importante la colaboración entre las instituciones y las empresas y seguir a Noruega como ejemplo”. Y es que este proyecto integra a varios municipios españoles, entre ellos el de Vilagarcía, y a dos localidades del país nórdico. “A ver si podemos aplicarlo nosotros aquí. Dar pasos adelante para autoconcienciarnos de que esto es importantísimo y que la sensibilidad debe partir de uno mismo”, señaló el regidor conservador. Además apuntó a que “en Vilagarcía estamos orgullosos de ser pioneros en este tipo de medidas”. Lo cierto es que el propio representante local reconocía que queda todavía mucho por recorrer en este campo si nos comparamos con el país noruego donde la baja por maternidad llega a alcanzar, en algunos casos, los dos años, mientras que en España se reduce a solo 16 semanas.






















