
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunciaba ayer en una entrevista televisiva que mantendrán las diputaciones y eliminarán muchas mancomunidades. El criterio para la supresión de estas entidades residirá, según las últimas informaciones, en si ofrecen servicios básicos. Con todo, no se sabe con certeza si será el único a la hora de decidir sobre su futuro y no se sabrá hasta la aprobación de la reforma de la ley reguladora de la administración local, que el Ejecutivo de Rajoy espera aprobar en el Consejo de Ministros del día 25. Ni siquiera, autoridades del Partido Popular conocen al detalle sus planes.
Es el caso de Gonzalo Durán, presidente de la Mancomunidade do Salnés, quien, teniendo en consideración las últimas noticias al respecto, considera que la entidad supramunicipal de la comarca sobrevivirá a la reforma porque ofrece un servicio fundamental como es el suministro de agua. Es más, el pasado lunes aseguraba que continúan con sus planes y están ultimando los presupuestos para el presente ejercicio aunque en alguna ocasión ha llegado a reconocer que la falta de concreción sobre su futuro estaba retrasando la puesta en marcha de proyectos a medio plazo.
Y es que el Gobierno central ya anunció el pasado verano su intención de eliminarlas todas. Ahora parece haber relajado la propuesta pero el objetivo es el mismo: ahorrar 3.500 millones euros en la administración. Aunque para Durán, la supresión en O Salnés obligaría a crear otra entidad para gestionar el suministro de agua y considera que esto podría elevar su precio y es uno de los más baratos.






















