
El mercado inmobiliario gallego vive un momento de intensa actividad. Tras años marcados por la ralentización de la construcción, la demanda de vivienda vuelve a crecer, impulsada por quienes buscan estabilidad, eficiencia y precios razonables en un contexto de encarecimiento generalizado. En paralelo, cada vez más proyectos apuestan por la rehabilitación y la recuperación de edificios paralizados durante la crisis de 2008, ofreciendo una alternativa real a la obra nueva y contribuyendo a revitalizar núcleos urbanos.
En ese escenario se enmarca la labor de Fincas Galicia, una compañía que ha hecho de la recuperación de patrimonio inmobiliario su principal seña de identidad. Con más de 23 años de experiencia y presencia en las cuatro provincias gallegas, la firma combina la gestión tradicional de compraventa con una línea de trabajo centrada en dar nueva vida a edificios que quedaron a medio construir. “Buscamos inversores que, junto con Fincas Galicia, adquieran inmuebles paralizados; los rehabilitamos, mejoramos su eficiencia energética y los devolvemos al mercado como obra nueva”, explica Amador Muñoz, responsable de la empresa.
El modelo que aplican en ciudades como Ferrol, A Laracha o Betanzos está demostrando que es posible ofrecer viviendas de calidad a precios asequibles. “En zonas donde la obra nueva ronda los 250.000 o 300.000 euros, nosotros comercializamos pisos de tres dormitorios por unos 160.000. Son viviendas completamente terminadas, con materiales actualizados y acabados de calidad”, señala Muñoz.

Uno de los ejemplos más destacados es la promoción de 40 viviendas en Ferrol, de las cuales más del 30% ya se encuentran vendidas. “Son edificios que fueron víctimas de la crisis, vandalizados o abandonados, y que hoy se entregan como nuevos”, explica. La empresa evalúa previamente la viabilidad técnica de cada inmueble, actualiza el proyecto y lo adapta a las exigencias actuales de eficiencia y confort.
Además de su actividad, Fincas Galicia mantiene oficinas en A Coruña, Arteixo y Vigo, desde donde gestiona tanto operaciones de compraventa como proyectos propios. En total, suma más de 4.000 viviendas vendidas y ha sido reconocida como Top Broker por Hipoges en 2022 y 2023, además de recibir el premio nacional al mayor volumen de ventas en promoción en 2021 y 2022. También fue galardonada por Altamira por alcanzar el mayor número de ventas en el último trimestre de 2024, y en ese mismo año recibió el premio otorgado por AGALIN (Asociación Gallega de Inmobiliarias) como la inmobiliaria de Galicia con mayor número de ventas.
Pero más allá de los números, Muñoz insiste en que el verdadero motor de la empresa es su equipo. “El capital humano es nuestro principal pilar. Somos un grupo consolidado, muy integrado, y eso se nota en los resultados. Un castillo no se construye con una sola piedra”, afirma. Esa implicación ha convertido a la compañía en un referente de confianza, con una valoración media de 4,8 sobre 5.

Para Amador Muñoz, la clave del éxito está en combinar visión, experiencia y compromiso. “La crisis nos obligó a reinventarnos, a buscar nuevas fórmulas y a entender que el mercado necesitaba viviendas reales, accesibles y de calidad. Esa es nuestra forma de trabajar desde entonces”, añade.
Con proyectos activos en diferentes puntos de Galicia y una filosofía basada en la recuperación, la eficiencia y el trato cercano, Fincas Galicia continúa reforzando su presencia en el sector.




















