La nueva barandilla de acero ya está instalada en el último tramo del Paseo de Sigar
El BNG tacha el resultado de la obra de "aberración" y "chapuza"

El último tramo de la balaustrada de Silgar ya luce su nueva imagen con barrotes de acero inoxidable entre los postes de piedra y un pasamanos fabricado en el mismo material para adecuarla a las exigencias legales en cuanto a la altura.
La inclusión de estos elementos –no sin polémica– fue una decisión tomada por el ejecutivo local al conocer que, al realizar obras en el pavimento de esta zona, en la que se mejoró el firme y se creó una nueva escalinata de acceso así como zonas verdes, era necesario adecuar la altitud de la barandilla debido a la caída de más de seis metros que la separan de la arena de la playa.
BNG
El resultado de estos trabajos, es para el BNG, la formación más crítica con la obra, una “aberración”. Así, señalan que, a pesar de la “oposición veciñal” a estos trabajos, el gobierno local siguió adelante con la actuación. . “É unha mágoa e unha vergonza que unha das postais históricas de Sanxenxo pase a converterse no símbolo do feísmo que caracteriza a política de aceiro, cemento e formigón de Telmo Martín”, lamentan los nacionalistas.

Además, el BNG asegura que la intención del gobierno local siempre fue añadir inox a este punto de la barandilla a pesar de que, indican, “o alcalde aseguron que a balaustrada non se ía tocar”. El resultado de las obras es, para el partido de la oposición, una “mentira máis" del ejecutivo.
“Desde o primeiro momento nós propuxemos que se alzase a pedra, xa que sería unha actuación con moito menos impacto visual. Agora, atopámonos cunha balaustrada centenaria rechea de aceiro, unha auténtica chapuza”, lamentan.










