El estudio sobre mayores de 65 años empieza hoy en Bordóns y seguirá Nantes, Dorrón y Adina
Se desarrollará en una primera fase hasta el jueves en sus respectivas casas de cultura y cada día sólo en una

El estudio sobre mayores de 65 años de la Universidad de Vigo, con apoyo del Ayuntamiento sanxenxino y de la Consellería de Política Social, empieza hoy en la casa de cultura de Bordóns. Será una cita diaria, desde las 10.00 horas, a la que seguirán encuentros mañana, el miércoles y el jueves en las de Nantes, Dorrón y Adina, respectivamente, para luego hacerse en fechas por determinar en Padriñán y Vilalonga. La evaluación se hará para conocer a cada participante de manera amplia e integral, teniendo en cuenta no solo su estado físico, sino también aspectos cognitivos, emocionales y sociales. Más allá de medir parámetros concretos, se buscará comprender cómo viven las personas mayores y qué factores podrán influir en su autonomía, bienestar y calidad de vida.
La evaluación comenzará con un cuestionario estructurado que permitirá recoger información sociodemográfica y personal, incluyendo aspectos como edad, sexo, nivel educativo, situación residencial y características del entorno. Y se explorarán factores relacionados con la composición del hogar, redes de apoyo y satisfacción con la ayuda recibida, ya que desempeñan un papel importante en el bienestar y proceso de envejecimiento.
Luego se evaluarán aspectos como el estado de salud y la movilidad, recogiendo información sobre enfermedades crónicas, presencia de dolor, caídas, uso de ayudas técnicas, medicación habitual y posibles dificultades para realizar actividades cotidianas. Esa información permitirá conocer el nivel de autonomía funcional de cada participante y detectar limitaciones que puedan influir en su vida diaria.
Las dimensiones cognitiva y emocional incluirán preguntas vinculadas a la memoria, atención, planificación de tareas cotidianas, orientación, motivación y estado de ánimo. Se incorporarán tareas breves de orientación temporal y espacial y pequeños ejercicios de cálculo mental que permitirán valorar funciones cognitivas básicas y detectar posibles alteraciones tempranas. Y se recogerá información de participación social y necesidades percibidas, explorando aspectos como la frecuencia de contacto con familiares y amistades, la participación en acciones comunitarias y principales preocupaciones relacionadas con movilidad, cuidados o acceso a recursos y servicios.
La evaluación se completará con pruebas funcionales objetivas para valorar capacidades físicas relacionadas con la autonomía, como la fuerza de presión manual mediante dinamometría, movilidad funcional a través del test ‘Time Up and Go’, capacidad para levantarse de una silla, la resistencia física, el equilibrio y la composición corporal. Estas pruebas permitirán obtener información sobre la capacidad funcional de las personas mayores y su relación con actividades habituales del día a día.










