
Agentes de la Guardia Civil interceptan más de 4.000 bebidas energéticas a una empresa distribuidora ubicada en Sanxenxo.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 14 de enero durante una inspección rutinaria, momento en el que los agentes localizaron varios palés de este tipo de bebidas que, tras comprobarlos, constataron que muchos de ellos no contenían las indicaciones escritas en español.
Al tratarse de un producto alimenticio, los ingredientes tienen que venir claramente reflejados, es por ello que, por motivos de seguridad, los agentes requisaron y precintaron un total de 4.020 envases de 500 mililitros de capacidad de diversos sabores.
Dichos productos, señala la Guardia Civil, son inseguros para la salud por llevar un etiquetado inadecuado e insuficiente para el consumo en el mercado nacional.
Tras levantar el acta de denuncia, la empresa se enfrenta a un delito contra la seguridad alimentaria y nutrición, cuya sanción económica puede oscilar entre los 300 y los 5.000 euros.
Advertencia
La Guardia Civil advierte a la ciudadanía sobre los riesgos asociados al consumo de bebidas energéticas, especialmente aquellas que se adquieran fuera de los canales oficiales o que carecen de un etiquetado claro con registro sanitario y trazabilidad alimentaria.
El consumo de estos productos, señalan, puede suponer un peligro para la salud, ya que pueden contener altas concentraciones de cafeína e incluso sustancias estimulantes no declaradas u otros ingredientes que no cumplen con la normativa vigente.







