No tiene ruedas, lleva décadas en el mismo sitio, pero todo el mundo le llama “carrito” al quiosco de la Praza de Galicia de Vilagarcía. Tras cuarenta años al frente del mostrador, uno de los rostros más conocidos de la capital arousana, Ángel García Blanco pisa el freno y se jubila. “Quiero ir a pescar”, confiesa. Pues bien lo merece. Que tengas una dulce jubilación.
