Estos días la francesa Giséle Pelicot ha recibido de Pedro Sánchez la encomienda del Mérito Civil. Suyo es el mérito de haber alzado la voz y mostrado su cara tras las múltiples violaciones y agresiones dirigidas por el que fue su marido durante 50 años. Giséle los señala a ellos, a los que matan, denigran, torturan o niegan la igualdad. Esa que hoy se reclama en las calles con voces que, como Pelicot, ya no tienen miedo.
