El modelo de ciudad que se está implantando en Vilagarcía es motivo de orgullo para el gobierno local, pero el alcalde, Alberto Varela, quiso destacar que las mejoras no solo se hacen en el exterior, sino que Ravella destina importantes partidas económicas para sanear lo que denominó “las tripas”, de modo que no solo se estrenan bancos y farolas, también tuberías.
